Cala es un pueblo situado al nordeste de la provincia de Huelva, en el límite con la de Badajoz, dentro del Parque Natural de Aracena y Picos de Aroche, uno de los espacios protegidos más importantes de la comunidad y que ocupa todo el norte de la provincia con sus dehesas y pequeñas elevaciones cubiertas, predominantemente, de bosques de encinas, alcornoques, castaños y monte bajo, por donde cursan numerosos arroyos, conformando un paisaje de extraordinaria belleza y atractivo. A su vez, se encuentra inmerso en el conjunto occidental de Sierra Morena.

En su estrecho término municipal podemos distinguir tres unidades paisajísticas, en base a su topografía, paisaje natural y aprovechamiento humano: al norte se halla una zona casi llana o de valle que desciende hacia la Rivera de Cala, límite natural con Badajoz. Los encinares y las pequeñas explotaciones de olivares dominan el paisaje. Sus alturas varían entre los 500 y 600 metros. En la zona central, entre la Sierra de San Benito, Sierra del Castillejo y Sierra de la Dehesilla, se halla el territorio de la mina, con alturas entre los 600 y 750 metros. La altura máxima se encuentra en el Cerro de Valdenueces, en la Sierra de San Benito, con 785 metros. En aquellos espacios no alterados por la explotación minera dominan los encianres y los pastos. Una tercera unidad comprende los espacios más meridionales cercanos al pantano de Aracena y que cierra las Sierras del Trastejón, Villarejo y la Cucharera, con alturas que no superan los 600 metros. Entre ellas, con dificultad, discurre la Rivera del Hierro.

Posee una extensión superficial de 84,4 km2, tiene una altitud sobre el nivel del mar de 585 metros y una población de 1310 habitantes.

Se encuentra a 114 km de la capital de la provincia y posee estas coordenadas: Latitud 37º 58', Longitud -6º 19'.

La vegetación natural está dominada por los encinares, alcornoques y quejigos, explotados equilibradamente por el hombre y que forman los típicos bosques de dehesas. En los mismos se aprovecha la madera, el corcho y la bellota y los pastos para favorecer, en régimen de montanera, el ganado porcino y vacuno.

Estas dehesas constituyen una importante masa forestal de gran valor ecológico y paisajístico, muy bien conservada a unos todavía no extintos aprovechamientos ganaderos y cinegéticos. No en vano, este espacio ha sido incluido dentro del Plan Especial de Protección del Medio Físico de Huelva, bajo la denominación AG-10 Alcornoques de Cala.

También a lo largo de la Rivera de Cala y de forma diseminada, sin formar una gran masa arbórea. podemos encontrar ejemplares aislados de alisos, sauces y fresnos. Este estrecho bosque galería tiene también un gran valor paisajístico, siendo necesaria su íntegra consevación.

Su fauna es propia del ecosistema del bosque mediterráneo aunque para Cala es destacable la cantidad y variedad de especies. Encontramos extensos cotos de caza que acogen también importantes biomasas de caza mayor, especialmente el jabalí y el ciervo. También se dejan ver algunos conejos y perdices y además se pueden encontrar carpas y barbos en los pantanos de la zona. 

Cala participa de los caracteres climáticos generales de esta zona serrana nororiental y que se podrían incluir dentro de la variante mediterránea-continental, con mayores rasgos húmedos. Las precipitaciones medias alcanzan casi los 900mm, muy irregulares a lo largo de las estaciones los años. La mayor precipitación se registra normalmente en los meses de diciembre y enero, siendo prácticamente nulas en verano. Las temperaturas están muy influenciadas por el alejamiento de mar y su notable altitud. La temperatura media anual es de 15,9º. Dentro de las medias, las máximas se registran en julio, con 25º, y son frías en invierno, 9,5º en febrero. Es en los meses de enero y febrero cuando son frecuentes las heladas, e incluso, algunas nevadas.

 

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